Una enfermedad profesional es aquella que se produce como resultado directo de la actividad laboral que desempeña un trabajador. Está reconocida legalmente y debe estar incluida en los listados oficiales de enfermedades profesionales establecidos por las autoridades de salud y trabajo.
A diferencia de un accidente laboral, que ocurre de forma súbita, las enfermedades profesionales suelen desarrollarse de manera progresiva, debido a la exposición continua a ciertos agentes o condiciones propias del entorno laboral. Ejemplos comunes incluyen:
- Trastornos musculoesqueléticos por movimientos repetitivos o posturas forzadas.
- Enfermedades respiratorias por exposición a polvos, vapores o sustancias químicas.
- Pérdida auditiva inducida por ruido laboral.
- Dermatitis por contacto con sustancias irritantes.
- Trastornos psicológicos derivados de ambientes de alta presión o estrés crónico.

